domingo, 8 de marzo de 2009

La Psicología ha muerto. Larga vida a la Psicología.

LA PSICOLOGÍA HA MUERTO.

LARGA VIDA A LA PSICOLOGÍA.

(Muy breve ensayo sobre el paso de un modo de vida a otro

y la aprobación de los monumentos a construir

para contrarrestar el olvido)[1]

Prof. Manuel Calviño

Como ven, el nombre de mi trabajo es un poco más extenso que el que aparece en el Programa Científico que ustedes tienen[2]. Pero como la American Psychological Association no admite trabajos con nombre largo, entonces solicité a los organizadores quedarme con el nombre corto. Quiero que los editores de APA evalúen mi trabajo para publicarlo en alguna de sus Revistas. Una publicación en APA da más notoriedad que en cualquiera de las Revistas latinoamericanas y europeas que conozco.Es casi imposible ser eminente sin publicar en APA. Una vez publiqué un trabajo en la Community Psychology y casi me hice famoso. Si entre los presentes hay quien tiene contactos con APA me lo dice, por favor, para conversar después de mi presentación. Espero que alguno de ustedes me sirva de aval.

Agradezco a los organizadores de este prometedor encuentro la oportunidad que me dan para hablarle a tan nutrido y notorio auditorio que me rejuvenece. Me alegro de ser el primero: los que vengan después podrán borrar la mala impresión. De los que me conocen, si están aquí, espero aplausos. De los que no me conocen, por favor, mucha tolerancia.

“Solamente puede ser científico

lo que sea discutible”

Demo P.

Hace apenas unos meses, dado el actual retraso en las comunicaciones producido por interrupciones telefónicas, ciclones, lluvias moderadas, passwords olvidados, máquinas ocupadas, congestiones en la línea, “el número no esta asignado a ningún abonado”, no hay tiempo de máquina, etc....

(por cierto, que cosa esta de las comunicaciones: Las “no –line” son tildadas de viejas, huelen a protohistoria. Las online, sin embargo, aunque sean viejas, como llegan en “tiempo real” gozan del artificio alucinatorio de la inmediatez generalizada: una suerte de trasposición categorial del reloj a la historia. El aquí-ahora como sinónimo del país peterpaniano de “nuncajamas”. Lo online es por definición nuevo. Ya esto no es la protohitoria. Peor aún: la “poto-historia”... al decir chileno)

decía que hace unos días, con narcicística avidez me lancé a la lectura de una publicación “online” que referenciaba a su vez otra lectura “online” (esta última en pdf = para disminuir facilidades) del Review of General Psychology Vol. 6, No. 2, 2002. Un sugerente título me prometía encontrar a los “100 psicólogos más eminentes del siglo XX”. Con total premura sin leer siquiera los nombres de los autores y muchos menos los criterios de selección, fui directamente a la lista. Fui, como pueden suponer, a buscar mi nombre. Pero.... ¿ustedes lo podrán creer?, que terrible decepción: Mi nombre no estaba. Una lista inmensa de eminentes y yo no estaba. Que falta de respeto: miren que no ponerme a mi. El trabajo, anglosajón al fin y al cabo, contiene, por mandato de lo mejor de las estadísticas tradicionales, una lista de 99 escaños (puro artificio estadístico para ponderar las posiciones). “Ah! - pensé inicialmente -, obviamente es un error de la Revista. Seguramente el nombre que falta es el mío. El 100 soy yo” (estuve a punto de decirlo a todos mis amigos). Pero no. No había error. Me dejaron fuera.

(quizás los que confeccionaron la lista no saben que según www.vidaspasadas.com en mi anterior encarnación terrenal yo era mujer. Nací en algún lugar cerca del territorio de Nueva Zelanda en el año de 1350. Fui de profesión banquero, usurero, o juez - las tres cosas son más o menos lo mismo...lo que no entiendo es como siendo mujer logré ser alguna de esas tres cosas -. Tenía talento natural para la psicologia y sabía como aprovechar las oportunidades. Era de sangre fría y calmada en muchas situaciones. Además mi vida pasada me enseñó, para la presente, a amar y comprender el universo. Ser natural para lo sentimental, lo espiritual, lo fantástico y lo oculto..... ¿para qué cambié de vida?)

Como quiera que según Deveraux el camino del científico comienza con la ansiedad para desde allí construir el método, me lancé a una relectura de la lista.

(Ya sé que no estoy. Dejo las emociones aparte. Total ya Silvio me lo había advertido: “Mi país es pobre, mi piel es mejunje, mi gobierno proscrito, mis huestes utópicas. Soy candidato al inventario de la omisión, por no ser globable” - Silvio Rodríguez. Canción “Fronteras”. CD “Expedición”).

Y sí, me disminuyó la incomodidad individual, pero me movilizó, multiplicó y exacerbó la prosocial, tanto que al cabo de un rato me contenté con cantar la ironía de Juan Formell[3]: “Que pena, que pena: yo no soy de la gran escena...” Es más, pensé: yo creo que no vale la pena. Digo que vale la pena no estar. Es más, no quiero. Aunque me lo imploren no me dejaré poner. Mis queridos amigos, esa lista me resultó indignante y vergonzosa. ¿Por qué?. Verán.... Recuerden que estamos hablando de los 100 psicólogos más eminentes del siglo veinte.

(Eminente: alto, elevado... Fig. superior, sobresaliente. Nuevo pequeño Larousse – En el sentido etimológico y usual, superior y distinguido por esta superioridad. Eminentia per metaphoram est excellentia. Vocabulario técnico y crítico de la filosofía. Sociedad Francesa de Filosofía).

Hace algunos años, cuando quizás la mayoría de ustedes no pensaba estudiar psicología (algunos ni pensaban...estoy hablando de 1976, yo ya era psicólogo), uno de los más preclaros pensadores de la psicología en nuestro continente, Alberto Merani en su “Historia Crítica de la Psicología...” escribió: “Los historiadores de la Psicología representan el reinado de la arbitrariedad. Hasta hoy el historiador de la psicología ha sido hombre de una sola doctrina, se ha mostrado demasiado orgulloso de una tradición psicológica, la de su mundo cultural, y ha considerado la psicología como ciencia típicamente anglosajona, como únicamente germana, o exclusivamente gala” (Merani A. 1976.p. 11). Pues bien... no, en realidad “pues mal”: poco ha cambiado, al menos para los que hacen, piensan y escriben desde la APA (hablo de la American Psychological Association, no de la Asociación psicoanalítica Argentina... aunque ambas tienen en común una vocación segregacionista).

(Adjunto la lista, aunque no voy a leerla ahora, para que los que no conocen el artículo en cuestión o no tengan modo de acceder a el, valoren después y armen su propio juicio).

Claro que hay indiscutibles (al menos en mi opinión: Freud Sigmund, - no Ana, pero también está. Quizás por aquello de que “de tal palo tal astilla”- Piaget, Kohler, Bruner, por solo mencionar algunos). Pero es que un primer problema de la lista se relaciona justamente con “los que están”. Que quieren que les diga... La lista la encabeza Skinner (Burrus...Frederick), a quien debemos agradecer por haber llenado las facultades de Psicología de este continente de ratas y palomas y otros animales mejores alimentados que una buena parte de la población de las ciudades donde dichas facultades existen. Más aún, parece que tendríamos que agradecerle por habernos comparado con ratas y hacernos sentir que somos unos animales domesticables por sistemas de reforzamientos además de políticos. Brilla en el primer cuarto de nombres listados el de Carl Gustav Jung, quien hizo lo imposible porque entendiéramos el “verdadero sentido ariohumanoracista” de la peor enfermedad del siglo en cuestión: el nazismo. Honestamente, no se si alguno de los vivos allí listados se complace mucho con la inclusión lapidaria de su nombre junto a defensores de los más reaccionario y brutal de la humanidad. Estoy pensando, por ejemplo, en Chomsky Noam, uno de los intelectuales que más ha aportado al descubrimiento de la esencia terrorista de la política norteamericana bushiana, y también la prebushiana, política que por demás en absoluta hipocresía malsana sustenta sus gritos guerrerísticos eufóricos en los terribles sucesos del once de septiembre norteamericano, pero esta comprometida con el silencio histórico de la violencia dictatorial pinochetista de un también once de septiembre pero santiaguino.

(No importa, así como existe un Ig-Nobel o anti-Nobel para premiar los trabajos que se han considerado como más ignominiosos y que no se deberían reproducir nunca, me contento pensando que algún día haremos nuestro listado, no de ignominias, sino de reivindicaciones objetivas).

Un segundo problema se relaciona con “los que están pero no están”. No, no es una “contradicción de la contradicción”. Me refiero a los que están pero sacados de sus contextos reales, y puestos “en copias y no en originales” (como dice Silvio, el que ya cité antes en su “Resumen de noticias”. CD “Al final de este viaje”). Los rusos, por ejemplo, se podrían contentar: le permitieron entrar en la lista a Pavolv Ivan Petrovich, solo que probablemente por su condición de conductista ruso, al decir de Sahakian. Incluyeron a Luria Alexander Romanovich, en este caso gracias a Nebraska, por la batería neuropsicológica, pero no por sus aportes a la comprensión de la determinación sociohistórica de lo psíquico. Y, lógicamente, la lista contiene al mismísimo Lev Semionovich Vygotsky, pero se encargan de decirnos que no esta allí por su teorización acerca del desarrollo cultural de las funciones psíquicas, ni por su fundamentación marxista de la psicología, sino por el Test de Vygotsky. Ya nada de esto me maravilla, ni me toma de sorpresa. Pero eso sí, todavía me indigna.

El tercer problema es “los que no están” (además de yo...ya eso lo superé). No esta Politzer George, ni Henri Wallon: europeos y además marxistas... (ni aunque supieran cantar el “Aserejé” con las Ketchup.

(“Aserejé ja de jé de jebe tu de jebere seibiunouva majabi an de bugui an de buididipi” ......yo no puedo).

Quien sabe si por la misma razón dejaron afuera a Fromm y a Reich: marxistas a su manera, críticos del capitalismo , y del socialismo también que conste.

(Que podemos esperar si Wundt Wilhelm está en un discretísimo lugar 93. Kurt Lewin si está. Está porque se “americanizó”. No por su época de oro típicamente europea).

A nosotros “los indios”, no nos dieron ni la más mínima oportunidad. Imagínense en la lista no hay Bleger José, ni Pichón Riviere Enrique. No hay Alberto Merani, no hay Anibal Ponce. No hay Maturana. No hay un solo latino. Hay un Garcia, es cierto. Pero es John, no es Juan. Y su inclusión se sustenta en ser muy conocido y citado por el “efecto García”....

(mi vocación de profesor: ¿alguien me puede explicar qué es el efecto Garcia?... levanten por favor la mano los que conocen el “efecto Garcia”. Nadie. Ya veo...: o hay muchos suspensos en esta sala o el efecto no aplica para eminente).... no se preocupen. Luego vayan a indagar. Les doy una pista: the study of taste aversion conditioning – ratas, estimulos condicionados, incondicionados, paladar, descarga eléctrica, nauseas. Ya se pueden imaginar).

No esta Emilio Mira y López (nacido por cierto en nuestra oriental Santiago de Cuba, un 24 de Octubre de 1896). Es que “Los cuatro gigantes del Alma” nunca se tradujo al inglés. Martín Baró hubiera preferido que lo sacaran de la lista, si por equivocación de los autores hubiera figurado: su honestidad, su pensamiento social y político no tendrían cabida entre las eminencias listadas. No hay un Ortega y Gasset, no hay un Bayes. No está ni Rubén Ardila que se ha pasado la vida coqueteando con los americanos y haciéndonos creer que defiende una psicología latinoamericana (es cierto que lo hace, pero de una manera un tanto rara). Eso sí, está en la lista, quien sabe si para recordar lo que pasa cuando se hacen cosas partiendo de principios tan poco sustentables, C Kagan... perdón un lapsus: J Kagan. C o J , igual Kagan.

(Según los eminentes trabajos el eminente Kagan, yo soy un inhido.... porque padezco de ciertas alergias y tengo los ojos azules – bueno, más o menos azules... por eso seré más o menos inhibido).

Perdónenme, si es que pueden y me lo merezco, los indiscutibles que allí están: los que abrieron senderos con profunda vocación y compromiso profesional, los que nos enseñaron a ser humanos profesionales y no solo profesionales humanistas, los que aún hoy forman parte de una tradición sólida desde la que queremos alzarnos a construir un nuevo momento para la psicología, una nueva psicología: la psicología que necesita el siglo veintiuno. Una psicología que deje atrás todos esos sectorialismos prepotentes y endebles, discriminatorios y enajenantes. Una psicología “con todos y para el bien de todos”.

Pero quiero llegar ya a un “cuarto problema”. Aquello no es un listado, es una lápida sepulcral. “Ars longa, vita brevis” (el arte es largo, la vida breve). Asi también “Psicología longa, psicologos brevis”. Y con el perdón de “los muertos de mi felicidad” (otra vez Silvio Rodríguez... se habrán dado cuenta que somos amigos) quiero demostrar que no es envidia, ni resentimiento, lo que me mueve a considerar como mejor no estar en “la centena eminente del siglo pasado”. De todo lo que he dicho y diré, y que ustedes escucharán si la tolerancia y la benevolencia los asiste, sumo y subrayo lo que algunos llaman el irrespeto, otros la discriminación, el desprecio, algunos el imperialismo científico, el neoliberalismo, las politiquerías editoriales de los poderosos. Agréguese también la pedantería, el norteamericanocentrismo. Pero sobre todo la incultura y esto sí que lo digo con todas las letras “la incultura norteamericanocentrista”, esa que no permite ni saber que “el sur también existe”.

El cuarto problema es que LA PSICOLOGIA HA MUERTO. No voy a pedir un minuto de silencio. Permítanme tan solo ver un poco más de cerca esta idea.

No nos falta valor

para emprender ciertas cosas

porque son difíciles,

sino que son difíciles

porque nos falta valor

para emprenderlas.

Séneca

Creo que fue en el Manifiesto Comunista donde Karl Marx dejó bien claro que el capitalismo había generado su propio sepulturero. Ya estaban entonces enterrando a un muerto: “todo lo sólido se desvanece en el aire”. Pero el muerto aún sigue vivo, no hay dudas. Incluso en ocasiones ni se ve muy agonizante, hasta el punto que hay quienes siguen creyendo que tiene bastante buena salud y se lanzan a sus entrañas en aras del “sueño prometido”. Vade Retro Satanas! . No faltan los que piensan que el ideólogo del proletariado no debió haber dicho (aunque si vaticinado) tal cosa, porque desde entonces el de “la muerte anunciada” se dio cuenta y se puso a hacer artimañas y manipulaciones para prolongar su vida: disfrazó a los obreros de cuello y corbata para disminuir su percepción de explotados y desposeídos, extendió sus largos tentáculos fuera de sus metrópolis instituyentes, robusteció su industria armamentista, creo alucinaciones paranoicas de enemigos, descentró la mirada del problema a los problemáticos cuyo listado confecciona el propio poder hegemónico.

Pero Marx no se equivocó esencialmente en su pensar dialéctico: cada institución crea su alborada, su despegue, su disolución, y esta última nace dentro de ella como negación imprescindible que la pone en la espiral del desarrollo. La muerte de la institución viene de la mano de su necesidad de desarrollo, cambio y superación.

(El imperio romano no fue destruido por los bárbaros, sino por las barabaridades de los grandes emperadores y la desintegración ética, moral y humana que se vivía. Los bárbaros apenas fueron el instrumento.

“La muerte con su implacable función de artesana del sol que hace héroes, que hace historia..” – Canta Sara González. Autor: Eduardo Ramos)

Los propios autores de la controvertida lista a la que he estado refiriéndome

(por cierto son casi más que un equipo de Basket Ball: 11 en total. A lo mejor cada uno puso a sus nueve amigos)

lo hacen implícitamente evidente: "The discipline of psychology underwent a remarkable transformation during the 20th century, a transformation that included a shift away from the Eurpean-influenced philosophical psychology of the late 19th century to the empirical, research-based, American-dominated psychology of today" (Steven J Haggbloom et al 2002. p.139) Les doy mi traducción aproximada: “Durante el siglo XX, la psicologia sufrió una transformación que incluyó entre otras cosas, un alejamiento de la tendencia filosófica europea del siglo XIX hacia la tendencia empírica norteamericana, basada en la investigación, que domina hasta el día de hoy a la psicologia”. Todo esta claro. El listado es de la Psicología dominante, con todo el significado que esta palabra tiene en nuestro idioma.

(de cualquier modo, no puedo dejar de hacer evidente una vez más el nivel de incultura psicológica de los in-eminentes autores: ¿de que tendencia filosófica europea hablan?, ¿del laboratorio de psicología experimental de Leipzig a donde fueron a estudiar los anglosanojes? ¿de los trabajos de Weber, Fechner, Helmholtz? ¿de las investigaciones de Wurzburgo? ¿de los estudios experimentales de Ash sobre las tendencias determinantes? ¿del fenómeno “phi”, del efecto Zeigarnik, del efecto Ovsiankina? ¿de Sechenov, Pavlov y los materialistas rusos?. Señores no solo el sur existe. Europa también, y no puede ser reducida a sus filósofos ideoreflexivos)

El problema es otro: la consideración sine quanon de ser ellos el “epicentro neurovegatativo del mundo” y su modo de hacer ciencia, el carácter de ser científico. Ellos y su modo de pensar y hacer la ciencia psicológica. El listado, los que lo han hecho, son el resultado de ese modo de pensar y hacer: “Por sus frutos conoceréis al árbol” (dice La Sagrada Biblia). Están ciegos, porque como dice Barnet: “Qué oscuridad para el que sólo se alumbra de lo que ve” (Miguel Barnet. Con pies de Gato). Entonces han creado su “propio sepulturero” y esa Psicología ha muerto, “sit tibi terra levis!”, aún cuando tenga honrosos síntomas de vida y clarividentes designios de futuro.

¿Qué la ha matado... o la esta matando? Mi reminiscencia infantil judeocristiana me evoca para el análisis una asociación: Los Pecados.

(No olviden que los pecados capitales son siete...: siete como las maravillas del mundo, siete como las artes, siete como los sellos del cielo, siete como los días de la semana, siete como la capacidad de retención mnémica en condiciones experimentales... ¿y esto dio pie a que Miller entrara en la lista?. Porque, si es así, entonces Dios se equivocó al seleccionar doce apóstoles, como los meses del año; se equivocó al inscribir diez mandamientos... O a lo mejor tendremos que aceptar que es por eso que solo se cumplen el setenta por ciento, es decir, “siete” - ¿cuáles no cumplen ustedes?... y solo se recuerdan “siete” de los apóstoles, aunque a Judas y a Pedro (el más bueno y el más malo) no los olvida casi nadie. Con respecto a los meses del año, los jefes, por ejemplo, olvidan el mes de vacaciones, el pago del mes trece, el mes del cumpleaños del trabajador, el mes en que se comprometió a lograr los resultados y el mes en que los trabajadores se sobreesforzaron para superar una limitación organizativa: doce menos cinco son siete: Miller tenía razón. Merece estar en la lista de los eminentes).

No se preocupen, yo no voy a llegar a siete pecados de la psicología que se extingue, aunque el número no esta nada mal en comparación con otros.

(cada vez que me han hecho un “número ocho” he salido mal. El seis, a la cubana, con la natural “letrofagia” aplicada a la “s” final se me revela como el CI – cociente de inteligencia y de ese no me gusta ni hablar. El tres es un número de respeto “por eso llévatela, por el bien de los tres”. Y el uno: “El uno” en este país y para todo el mundo es “EL UNO”: mi total adhesión, mi compromiso militante y ordene!!!)

Veamos entonces “los cuatro pecadillos de la moribunda” y que conste que podríamos descubrir algunos más pero aún muchos de los archivos confidenciales no han sido desclasificados. Ya sabremos algunas cosas más.

La Psicología dominante ha pecado (ya saben porque lo digo de este modo) de “conservadurismo”. Ha defendido su superioridad con un anquilosado apego a los métodos experimentales derivados del “laboratorismo”, ha comulgado y entregado su alma al empirismo más pedestre como vía de reclutar para si los méritos de la cientificidad. En psicología las dos grandes tendencias de evidente humor conservador han sido: el apego al dato y las alucinaciones teoréticas. Un científico verdaderamente serio y de escala superlativa, un “eminente”, es aquél que ha logrado una construcción teórica medianamente coherente, preferiblemente novedosa, y que es capaz de valerse de datos empíricos obtenidos experimentalmente para acompañar sus elucubraciones conceptuales. En la psicología en extinción hoy como ayer se trata de una “construcción” cuyos pilares fundamentales son la determinación de un objeto teórico (la conciencia, la conducta, el inconciente, los metaprogramas, etc.), y un conjunto (preferiblemente sistema) de métodos que permiten un descubrimiento adecuado de las peculiaridades estructurales y funcionales del objeto definido. No hay prácticamente posibilidad de error, las diferencias empíricas que se pudieran encontrar no son más que formas variadas de expresarse un mismo concepto.

Pero hasta el mismísimo Kuhn reconoce que el conservadurismo reinante en la llamada “ciencia normal”, incluida la psicología, es, paradojalmente, la simiente de las revoluciones científicas. Cuanto mayores sean la precisión y el alcance de un paradigma, más sensible será como indicador de anomalías y consecuentemente una ocasión para el cambio de paradigma. El propio hecho de que, frecuentemente, una novedad científica significativa emerge simultáneamente en varios laboratorios es un índice de la naturaleza tradicional de la ciencia normal, así como de la forma con la que esa actividad tradicional prepara el camino para su propio cambio. (Kuhn 1971).

(pésimo momento el del mundo actual para el conservadurismo. El conservadurismo hoy nos puede llevar a la miseria: “La Comisión Europea estima que el capital intelectual se deprecia un 7% por año” (Informe del 24 de Mayo de 1991. Citado enTableau Noir – Gerard de Selys y Nico Hirtt , EPO, Bruselas 1998). En 10 años hemos perdido un 70% de nuestras potencialidades instaladas. La experiencia hoy vale por siete años, después de este tiempo pasa a ser “volumen innecesariamente ocupado en el disco duro”.

El conservadurismo, por supuesto tiene su juego malsano. El es el modo por excelencia de defender el statu quo.

Por eso, el segundo pecado clave de la Psicología que muere es “el hegemonismo”. Los que saben y los que no, los científicos y los profesionistas, los profesores y los estudiantes, los conocimientos y la experiencia, la psicología de verdad y las alternativas, los métodos cuantitativos y los cualitativos. No hay diálogo posible. Al fin y al cabo parece convincente la afirmación de Murphy: “Nunca se sabe quien tiene la razón, pero sí se sabe quien tiene el poder”.

El hegemonismo es fuente de discriminación, de levantamiento de muros infranqueables. Una ciencia psicológica que nace tiene que considerar que “no lado formal... o discurso...deve ser formalmente inteligível, lógico, bem sistematizado, competente em termos instrumentais; não deve levar à confusão, à indeterminação, mas à explicação, que permita aumentar o nível de compreensão da realidade; deve ser criativo e disciplinadamente voltado para a realidade.... No lado político... não se colhem resultados definitivos, a não ser nas ilusões totalitárias; não cabe o dogma; não param as ciências sociais no discurso, mas devem assomar o diálogo, ou seja, comunicação de conteúdos; não há como separar teoria e prática, a não ser para escamotear práticas escusas ou esconder interesses; o estudo dos problemas tem a ver com suas soluções; caso contrário, tornam-se ciências anti-sociais"[4] (Demo P. 1989. pp.26-27).

Ha sido el hegemonismo el paradigma de desintegración de la psicología. Los inicios de la psicología han sido reconocidos como un campo de batalla en el que interactuaban diversas corrientes y escuelas de pensamiento. Aunque Heidbreder nos haya dejado la sensación de que las Escuelas clásicas (estructuralismo, conductismo, gestaltismo, psicoanálisis, etc.) se sucedieron una tras otra, esta no es la realidad. Ellas pugnaban en época similar y en algunos casos hasta en el mismo escenario geográfico por una primacía: la primacía de la verdad científica. Por eso en buena medida se estructuraban desde la diferenciación con sus “colegionarios de ciencia”.

(es justo decir que las llamadas Escuelas tenían una supratarea en común, un suprasentido existencial, una unidad intencional: probablemente la constitución de la ciencia psicológica como ciencia independiente, el que la psicología fuera reconocida como ciencia en el parnaso de las ciencias fuertes. Insisto que hoy podemos darnos el lujo (vaya malsano lujo) de dicotomizarnos (tricotomizarnos,cuatri, penta, etc... cotomizarnos) en ciencias psicológicas. Hoy no somos (salvando deshonrosas y absurdas excepciones) cuestionados como ciencia. La “santa inquisición” nos ha dado el privilegio de ser una ciencia... “blanda”. Que más queremos: dos psicólogos han ganado el Premio Nobel. Uno en 1978 y el otro este año. Solo que los dos han ganado Premio Nobel de Economía).

Por efecto directo del hegemonismo (y obviamente algo más), la Psicología padece de dicotomizaciones, tricotomizaciones, multicotomizaciones. Se confunde la diversidad con la desintegración. Ellas se presentan como diferenciaciones científicas, como relevantes solo al campo de la geografía conceptual de la ciencia. En la práctica ellas funcionan como estructuras de poder: Hablo del poder que se revela en el hecho indiscutible de que la historia “escrita por los cazadores y no por los leones”, al decir de Galeano, define la comprensión de los roles percibidos de cada cual: los cazadores son los buenos,los leones son los malos (los cowboys y los indios, los legionarios y los árabes, los americanos y los japoneses, etc.) Hablo del poder que Foucault M. significó como estructura total de actos aplicada a posibles actos (Foucault M. 1980), ese que “está en todas partes no porque englobe todo, sino porque proviene de todos los lugares”(idem. 1977. Cap II,2). Hablo del poder de los que pueden, que hace que los que no pueden, puedan cada vez menos. Siendo dichas “x-cotomizaciones”, diferenciaciones y disgregaciones resultado de luchas de poder, entonces otra vez: No vale la pena: “los bárbaros pasearán por Roma” o “Roma seguirá siendo un imperio”. A Rey muerto Rey puesto.

(Los latinos hablamos distinto a los norteamericanos, materializamos linguísticamente nuestro pensamiento de manera diferente a la de los anglosajones, pensasmos diferente, miramos de otra forma a la realidad, somos portadores de una lengua rica en matices y adjetivaciones. No importa, tenemos que escribir como las normas de la APA nos exige, infelizmente no solo para las revistas apistas, sino incluso para las nuestras)

El hegemonismo es un mal arraigado con mucha fuerza en las instituciones occidentales. Con desfachatez acostumbrada hace poco escuché a un político (más bien un “p-ale-olítico”) estadounidense decir: “No tenemos la culpa de ser la potencia hegemónica mundial”. Pero aún así, el mundo esta tratando de cambiar. La realidad (el realismo) más temprano que tarde se impondrá. Pero no basta con leer la preNsa para enterarnos cuando cambie. Esa es una noticia que tenemos que escribir entre todos. ¿Está la Psicología en contacto con esos cambios? Verdaderamente no. Parece ser más justo, su vículo con estos cambios es bastante superficial y poco voluminoso.

Hágase una revisión de los trabajos más significativos de los “eminentes listados” y verán la exactitud de lo que estoy diciendo. Para no pecar de extremista, me remito al siguiente hecho. Uno de los acontecimientos que más estremecio al mundo en la segunda mitad del siglo de “los eminentes” fue la segunda guerra mundial con todo lo que pueden suponer incluído. ¿Cuáles fueron las lecciones de la guerra para la psicología? ¿qué modificación esencial trajo en los modelos de desarrollo de la ciencia?. Tomo dos de los eminentes: En la primera guerra mundial Köhler se fue con los monos a Tenerife. En la segunda se fue con Lewin a los Estados Unidos. Sin embargo, Viktor Emil Frankl, que no es eminente, la pasó en un campo de concentración y desde esa experiencia se aproximó a la psicología. Corriendo el riesgo de ser excesivo, la reacción dominante de los psicólogos de la psicología dominante fue: “Al fin acabó la guerra. Ya podemos seguir haciendo lo mismo que antes”.

La Psicología dominante ha pecado (ya me asocié a esta figura retórica y dudo que sea bueno cambiarla) de “ensimismamiento”. Las instituciones científicas de la Psicología en extinción viven con prominencia una suerte de “autarquía”: lo que producen constituye su principal alimento. Los destinatarios de los conocimientos científicos parecen ser los propios científicos. Mecanismo endógeno bien particular. El “grupo objetivo” o “target” de los conocimientos científicos producidos por un investigador son sus propios compañeros, los otros investigadores. Es común entonces entre los “científicos” separarse de la realidad para hacer más científica la ciencia. Animas en pena que circulan por los viejos laberintos de las prescripciones positivistas. Con esto la psicología dominante pierde de su camino la realidad para vivir una “realidad construida” y no en el mejor sentido de las conceptualizaciones constructivistas, sino más cercano a la idea del demiurgo platoniano. Entonces le sucede a esta psicología en extinción como al socialismo soviético: “se volvió obsoleto porque la distancia entre su retórica y su realidad no podía salvar ya su legitimidad, ni permitir su funcionamiento...” ( Blanco J.A 1998. p.128).

Interesante que los ausentes en el listado del Review of General Psychology han llamado la atención durante años acerca de estos “sepultureros”, pero sus voces no fueron escuchadas. No dejaré nunca de recordar aquella sentencia de Bleger: “La Psicología clásica nos ofrece, en lugar de vida humana, procesos que no son nuestras acciones cotidianas” (Bleger J.1967.p.41). Aparece la Psicología como víctima de una posesión medieval inexsorcizable: demostrar la veracidad del dogma, para nada cuestionarlo. Se arriba así a la “escolástica de las nominalizaciones” y se pone en juego el mismo carácter científico de la disciplina, porque se enarbola una extraña “dialéctica nominalista” que olvida que “la adhesión inmediata a un objeto concreto, captado como un bien, utilizado como un valor, ata demasiado fuertemente al ser sensible..” considerando de aquí que lo que concede veracidad “es la satisfacción íntima; no la evidencia racional” (Bachelard G. 1983.p.282). La adhesión a una categoría, a un concepto, a un sistema teórico evaluado como autosuficiente y único, al declarar la falta de racionalidad del otro se hace así mismo carente de racionalidad. Se olvida que la verdad es siempre una relación, nunca un absoluto.

Por demás, el laboratorismo, el experimentalismo, no nos salvan de la vida real, ni porque seamos psicólogos. Así como un oncólogo puede morir de cáncer y un cardiólogo de un infarto masivo, así como un pacifista puede morir por un acto terrorista, un psicólogo separado de la realidad muere en la realidad y por la realidad.

ORINDA -- A 70-year-old psychologist is dead and his wife was in custody, apparently after a domestic dispute ended in violence inside their secluded home in the exclusive Country Club area. The victim was professor on the School of Psychology faculty at Argosy University's Point Richmond campus.

Mi traducción: ORINDA, Octubre 16, 2002—Un psicólogo de 70 años esta muerto y su esposa está bajo custodia, aparentemente después de una disputa doméstica que terminó violentamente dentro de su apartada casa en el área exclusiva del Country Club. La víctima era Profesor de la Facultad de Psicología en el Campus Richmond de la Universidad de Argosy.

Rogers (a quién también hubiera concedido mi voto para incluirlo en la lista de los que han dejado huellas movilizadoras y de crecimiento) nos vaticinó algo con “La revolución que viene”. Se trata de la muerte de una psicología y la vida de otra.

Los conceptos y nociones con los que esencialmente opera “la extinguiéndose” en su geometría psíquica están claramente delimitados (dentro de lo que cabe para un conjunto de disciplinas que se instituyen desde la noción de subjetividad). Pero, de alguna manera, su inscripción distancia su discurso del discurso de su usuario y por ende del sentido cotidiano de las prácticas que deberían derivarse. Se es demasiado clásico. Mientras, los usuarios, llamados con frecuencia en pertinente metáfora “los pacientes”, pacientemente, esperan la traducción de los metalenguajes. Más aún, esperan el arribo de sus representaciones cotidianas a la geografía conceptual de nuestros mapas cognitivos. Necesitamos entonces la construcción de un descentramiento del pensamiento psicológico que anule la dicotomía esencialista entre lo real y lo imaginario y desplace las fronteras de cada uno al interior de un universo único: el espacio de la realidad. Entonces, para que quede bien claro, repito con Alfredo (amigo argentino y psicoanalista.... nadie lo creería): “De lo que estoy seguro es que la supervivencia – de la psicología, estoy agregando yo - está ligada al respeto insobornable por la realidad y el análisis científico y socio-político que ésta exige” (Grande A. 1996. p.93).

Me atrae la idea de la pecaminosidad de la ciencia. Pero no son esos los pecados que me atraen. No es eso lo que esperamos, lo que queremos, lo que demandamos para una ciencia psicológica. La Psicología ha muerto. Larga vida a la psicología. Pero no a la misma psicología, sino a otra psicología. Ingenuos aquellos que creen que los modelos de la difunta (o en vías de defunción) serán las alternativas para el futuro con algunas correcciones. No será la síntesis experimental del comportamiento la alternativa adecuada para la integración de la psicología. No será el psicoanálisis. Tampoco las invenciones pseudocientíficas de sabor a literatura para semianalfabetos. Todo eso es fantasmagórico, ya no es más que una mueca, de mal gusto por cierto y grotesca. Me quedo con Silo: “...humanizar es salir de la objetivación para afirmar la intencionalidad de todo ser humano y el primado del futuro sobre la situación actual. Es la imagen y representación de un futuro posible y mejor lo que permite la modificación del presente y lo que posibilita toda revolución y todo cambio...el cambio es posible y depende de la acción humana” (Silo 1994. p.81)

(Me acerco al final. Me gustaría tener un poco de música de fondo: Vangelius “Carretas de Fuego”. Eso sería un final “supercool” y con este parecido que tiene Brad Pitt conmigo pues hasta pudiéramos pensar en autógrafos. No se desesperen. Tendrán en esta semana excelentes conferencistas. No me extrañarán.... demasiado).

El cuarto pecadillo, que no es lo mismo que “el pecadillo del cuarto”, se asocia al para qué. A la intencionalidad de la ciencia.

Ellos, los eminentes quisieron hacer una ciencia psicológica absoluta, siempre vuelvo a la misma imagen: “un líquido que lo disuelva todo”. Estaban de cara al laboratorio y de espalda a la realidad. A la psicología de la personalidad malamente la consideraban psicología. La clínica era una herencia psiquiátrica de importancia relativa. El nucleo de la psicología se construye en la investigación fundamental básica y desde el emana el saber que en el mejor de los casos se aplica en situaciones concretas y por ende reales. La realidad observada, considerada, tratada es la que el “ojo de la ciencia” dictamina. La psicología de los eminentes se ha construído de lo abstracto a lo concreto, paso mediado por el referente empírico de la investigación. La misión de la Psicología es construir la Psicología. Esto es “suicidio intelectual” en el mundo de hoy. Esto es extinción.

Hace poco, en una reunión algo similar a esta, pero con un promedio de edad menos favorable para mi gusto, intentaba desentrañar en pocas palabras el destino que nos convoca en la naciente psicología. Me tomo el atrevimiento, uno más que mas da, de citarme a mi mismo.

Hay un suprasentido que sustenta la unidad real, la misión aglutinante de la psicología como ciencia y como conjunto alternativo de praxis profesionales. Podemos (y debemos) construir una hipótesis, que al menos nos refuerce la energía positiva (tan necesaria en estos tiempos difíciles). Entonces ¿cuál es la misión de nuestra ciencia? ¿cuál es la unidad de los que aquí nos congregamos y que andamos esparcidos por el mundo sembrando bienestar: Nuestra misión desde y para siempre es la felicidad. Sin saberlo incluso, nos unimos todos en un espacio en que somos luchadores por la felicidad. Más allá de la o las psicologías, de sus modelos teóricos, de lo que sabemos y de lo que no, todo lo que hagamos, todo lo que instrumentemos en nuestras praxis profesionales se supedita a nuestra misión: la gestión de la felicidad humana. Hablo de la felicidad como el ansia de vivir plenamente y obtener de la vida bienestar. No hablo de la felicidad del tener, sino de la verdadera felicidad del ser.

No estoy para nada hablando de ser participes de la construcción de Campos Elíseos, paraísos prehelénicos de paz y felicidad plenas en las representaciones mitológicas, residencia de los bienaventurados, donde las almas viven en total felicidad, rodeadas de hierba, árboles y suaves brisas, y envueltas en una luz rosada perpetua (en cualquier caso, me gusta la idea). Nuestra unidad “psi” no nos hace psi-cóticos, sino psi-cólogos. Estoy hablando de la construcción de la plenitud de la vida, de la felicidad como encrucijada de deseo y conocimiento: Sentir el deseo de vivir y saber como llevarlo a su destino en las condiciones reales de la vida. Y precisamente entre el sentir y el saber están nuestras prácticas, tendiendo puentes, develando resistencias, legitimizando historias.

En su último Informe del siglo pasado sobre Desarrollo Humano y que el PNUD publicó en el mes de julio de 1999, se demuestra la forma en que se ha polarizado el mundo: la quinta parte más rica de la humanidad posee el 85% del PNB y la quinta parte más pobre sólo tiene el 1%. Es tan apabullante la diferencia que hay tres personas que poseen juntos un capital de $156 billones, mayor al total producido por los 43 países menos desarrollados del mundo, en donde viven 600 millones de personas. En los últimos cuatro años las doscientas personas más ricas del mundo han más que duplicado su riqueza (más de un trillón : mil billones!), mientras que quienes viven con menos de un dólar al día permaneció igual. La felicidad esta en seria depauperación. Nosotros los latinoamericanos lo sabemos muy bien. Estamos llenos de pobreza, de desnutrición, de analfabetismo. No hay mal social que no nos aqueje. No hay camino a la felicidad que no intenten entorpecérnoslo. A muchos hablarles de felicidad puede parecerles una malsana ironía. La realidad que vive la inmensa mayoría de las personas que habitan este continente es sencillamente inmerecida. Nuestros pueblos no se merecen esa vida. Nos merecemos la felicidad.

¿Se puede ser un luchador por la felicidad y dar la espalda a esta realidad? Los psicólogos de la lista “eminencial” vivieron en el siglo que nos dejó estos apenas superficiales datos de la realidad del mundo. Desde las ventanas de sus laboratorios este paisaje probablemente no se divisaba. No los culpo, aunque como dicen los abogados “el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento”. Algunos abrieron sus ventanas e incluso se lanzaron a la calle. Pero lo cierto es que en los textos de psicología “de eso no se habla”. Una nueva psicología esta gravitando en el escenario actual. La necesitamos. La queremos. La tenemos que hacer. No para engrosar la lista de “los 100 del siglo XXI”

(a decir verdad, digo con Antonio Porchia: “aunque obtuviese el bien que no merezco, no podría vivirlo; el bien que merezco, sin embargo, puedo vivirlo, aunque no lo obtuviese”)

sino para llegado el momento, poder decir con la frente en alto: “he sido psicólogo, que es decir aliado de la esperanza y constructor del bienestar humano”.

Muchas Gracias.

Bibliografía

  1. Bachelard G. (1983)La formación del espíritu científico. Undécima edición. México. Siglo XXI.
  2. Blanco J.A (1998) Tercer Milenio. Una visión alternativa de la posmodernidad. Edición del Centro Felix Varela. La Habana.
  3. Bleger J. (1967) Psicoanálisis y dialéctica materialista. Buenos Aires. Paidos.
  4. Demo P. (1989) Metodologia científica em ciências sociais. São Paulo: Ed. Atlas 2a edição revista e ampliada.
  5. Foucault M. (1980) Power / Knowledge: Selected Interviews and Other Wrintings 1972-1977. Brighton, Sussex: Ther Harvester Press.
  6. Grande A. (1996) “El Edipo después del Edipo. Del psicoanálisis aplicado al psicoanálisis implicado”. Editorial Topía. Colección Psicoanálisis y Cultura. Argentina.
  7. Kuhn, T. S. (1971) La estructura de las revoluciones científicas.Fondo de Cultura Económica. México.
  8. Merani A (1976) Historia crítica de la psicología. De la antigüedad griega a nuestros dias”. Grijalbo. México DF.
  9. Silo (1994) Cartas a mis amigos.Santiago de Chile. Virtual ediciones.
  10. Steven J. Haggbloom, Renee Warnick, Jason E. Warnick, Vinessa K. Jones, Gary L. Yarbrough, Tenea M. Russell, Chris M. Borecky, Reagan McGahhey, John L. Powell III, Jamie Beavers, and Emmanuelle Monte (2002) The 100 Most Eminent Psychologists of the 20th Century. Review of General Psychology Vol. 6, No. 2. pp. 139-152.


[1] Conferencia magistral pronunciada el 21 de Octubre del 2002 en el II Encuentro Latinoamericano de estudiantes de Psicología. La Habana, Cuba.

[2] En el programa científico apareció como título de la conferencia: “La Psicología ha muerto. Larga vida a la Psicología.

[3] Conocido músico cubano, salsero, director de la orquesta “Los Van van”.

[4] Traducción libre del autor del trabajo: yo. “Del lado formal... el discurso...debe ser formalmente inteligible, lógico, bien sistematizado, competente en términos instrumentales; no debe llevar a la confusión, la indeterminación, sino a la explicación que permita aumentar el nivel de comprensión de la realidad; debe ser creativo y disciplinadamente volcado para la realidad.... Del lado político... no se admiten resultados definitivos, a no ser en las ilusiones totalitarias; no cabe el dogma; no para las ciencias sociales en su discurso, mas si debe estar el diálogo, o sea, la comunicación de contenidos; no hay como separar teoría y práctica, a no ser para escamotear prácticas justificativas o esconder intereses; el estudio de los problemas tiene que ver con sus soluciones; en caso contrario, se tornan ciencias anta-sociales”.

El Bienestar familiar entre la transversalidad y la diáspora mediática


"El Bienestar familiar entre la transversalidad y la diáspora mediática".

(El Mamut y otras historias).

“Y cuando pienso en la gran tragedia de nuestra civilización material-mecánica
aplastando la vida humana natural entonces a veces me siento derrotado;

y entonces de nuevo sé que mi pobre y pequeña derrota

no me hará ningún bien ni a mí ni a nadie”.

D. H. Lawrence

- I. Sueño con Mamuts -

Algunos le llamarían “el analizador”. Otros, “el estimulo”. Podría decirse simplemente “el detonante”. Baste decir que AR me contactó vía “email”.

----- Original Message -----

From: A.R.

To: Prof. Manuel Calviño

Sent: Thursday, February 09, 2004 9:03 PM

Subject: SUEÑO CON MAMUTs

…Mucho se habla de lo difícil que resulta ser madre soltera. Nadie se imagina lo que es ser padre soltero…he sido padre y madre de mi hijo. Con la desventaja de que la sociedad no reconoce a la paternidad, a diferencia de la maternidad, como rol protagónico. No es inmodestia, pero lo he hecho bastante bien. Pero o la adolescencia es mucho más difícil de lo que supuse, o los recursos para ayudar a mi hijo se me están agotando, o quien sabe qué. Lo cierto es que desde hace casi un año vengo sintiendo que de un momento a otro se abrirá una grieta infranqueable entre mi hijo y yo.

He tenido la posibilidad de darle a mi hijo una computadora. Cuando le ayudé a dar los primeros pasos la maquina tenía softwares enciclopédicos. Pasábamos buen tiempo revisando el “Encarta”. Conseguí programas educativos y juegos de desarrollo intelectual… Pero, me enteré que en casa de un amiguito se la pasaba jugando Nintendo y Play Station. Ya sabe que: “Mortal Kombat”, “Delta Force”, “Hitman”, “GTA – Vice City”…aparecieron los tiros, los muertos, la sangre y la violencia a inundar sus horas de vicio computacional, por supuesto cuando yo no estaba en la casa… Encontré y conseguí lo que para mi debería haber sido un antídoto: conexión a Internet. Un mundo para explorar, para aprender, para intercambiar. Que decirle. El remedio fue peor que la enfermedad.

El momento de viraje casi total empezó por una discusión sin mucho sentido. Él estaba navegando por Internet, buscando un juego nuevo, y me dijo: “Papí mira esto que estoy guardando. Lo de Spielberg no es cuento”. Me enseña una noticia de la que le envío un fragmento: “UNA EXPEDICIÓN dirigida por el geofísico británico Davil Smale, el veterinario Kazufumi Goto de la Universidad de Kagoshima y el ruso Pyotr Lazarev, gran experto en mamutes, recorre Siberia en busca de uno de estos animales que se conservan congelados entre los hielos. Nada nuevo hasta ahora, pues allí han sido hallados cientos de ellos. La novedad radica en que lo que pretenden obtener es su semen, implantarlo en el óvulo de una elefanta y recrear un animal que lleva extinguido 30.000 años…A priori es factible. Si se parte de un material genético que incluya un genoma completo, puede clonarse un individuo completo. Si hay compatibilidad entre el semen de mamut en el cigoto del elefante y no se produce rechazo en la madre prestada, no tendrían que existir problemas”. (Salvador Moreno Infografía de D.P.I/periodismo infográfico).

Primero me molesté mucho. Lo tomé como una más de las tantas agresiones al intelecto y al saber que se promueven desde Internet…Sin que él lo supiera abrí el archivo y leí con más detenimiento…no soy psicólogo…pero me pareció que aquello no era casual: Se puede lograr la reproducción a partir solo del semen… Se me ocurrió que mi hijo me decía: “Yo no tengo ni tuve mamá. Tu solito me tuviste a mí”. Le juro que siempre le he hablado de su madre. Las escasas fotos que tenía de ella, se las dí todas a él. Nunca fui de los que cree que si no se les habla es mejor. Al mismo tiempo me preguntaba por qué ahora, después de tantos años, esta preocupación por ser huérfano.

Unos días después…llego a la casa y me lo encuentro viendo una película en la computadora: la historia de un mamut que ayuda a un niño a reencontrarse con su padre. Creo que se llama “La era del hielo”. Esta vez no me molesté, la verdad es que lo que sentí fue miedo. Tenía lágrimas en los ojos ¿Qué estaba pasando con mi hijo?

Fui a ver a un amigo que dice que es psicoanalista… Lo que me explicó no lo entendí muy bien: “No te preocupes es el sexo que se le viene arriba a una velocidad sorprendente”… Me dijo que si la trompa, que si los pelos. Me preguntó si mi hijo se estaba masturbando con mucha frecuencia…

Descubrí que tenía una nueva dirección electrónica: Soymamutdl90@Yahoo.com … otra vez se me salió el mono. Le dije que no quería saber nada más de mamuts, ni de nada que tuviera que ver con la prehistoria. Tuvimos un fuerte intercambio de palabras y se fue de la casa. No vino a dormir. Pero el padre del amigo a cuya casa se fue me llamó diciéndome que no me preocupara, que estaban allí jugando con la computadora. Esa noche tuve un sueño que le cuento porque se que Ud. lo entenderá mejor que yo:

“Había una avenida supermoderna. Todos los edificios eran de cristal opaco. Unas ventanas eran como “displays” de computadora, otras parecían pantallas de televisión. Los marcos de las ventanas y las puertas parecían sacados del Internet explorer (estilo del Windows XP, predeterminado azul). La puerta de un edifico decía no se que cosa para “domies”… había un niño sentado con una “laptok” entre las piernas…era mi hijo pero cuando era más niño, como de 8 años… Estaba sentado en la entrada del edificio donde vivíamos cuando estaba su mamá…estaba con sus amigos… los podía identificar claramente. De pronto uno le decía “no toques esa tecla!”, pero no pudo dejar de hacerlo, no se pudo contener, como si la mano se le fuera sola. La escena que recuerdo parecía sacada de la película “Jumanji”: un elefante inmenso intentaba destrozar las paredes y puertas, parecía embravecido y con muy malas intenciones… tenía unos colmillos enormes, una trompa muy grande en posición de ataque y sus ojos eran dos inmensas bolas negras con mirada de asesino… Todos los niños corrían, pero el mío se quedaba como hipnotizado ante aquél animal muy peludo, con una pelambre carmelitosa… era un Mamut!... No se de dónde aparecí yo en la escena. Cargué a mi hijo, me lo puse en la espalda y me enfrenté al bicho. Ahora visto desde mi, parecía de peluche… me recordó al Mamut de la película que vió mi hijo “La era del hielo”… Pero otra vez se puso enfurecido. Escuché claramente una voz conocida, pero que no puedo identificar, que me decía: “no hay modo de escapar”. Mi hijo estaba llorando y llamando a su mamá”. A mi solo se me ocurría decirle. “Apaga eso. Apaga eso!!!”

Unos días después, cuando llegué al trabajo y me conecté, recibí un correo de mi hijo. Me decía “cualquiera es un pequeño Mamut. Hasta el hijo del mejor papá del mundo”. Le adjunto el archivo para que lo vea y lo oiga.

“Un mamut chiquitito quería volar. Probaba y probaba y no podía volar.

Una palomita su amiga lo quiso ayudar. Y de un quinto piso lo hizo saltar.

¿y qué pasó?.... Mierda. El mamut se hizo mierda.

Un mamut chiquitito quería fumar. Probaba y probaba y no podía fumar.

Un perro su amigo lo quiso ayudar. Y quinientos cigarrillos le hizo fumar.

¿y qué pasó?.... Cáncer. Al mamut le dio cáncer.

Un mamut chiquitito quería tomar. Probaba y probaba y no podía tomar.

Un oso su amigo lo quiso ayudar. Y diez litros de whisky lo hizo tomar.

¿y qué pasó?.... Cirrosis. Al mamut le dio cirrosis.

Un mamut chiquitito quería debutar. Probaba y probaba y no podía debutar.

Un burro su amigo lo quiso ayudar. Y con cien prostitutas lo hizo debutar

¿y qué pasó?.... SIDA. Al mamut le dio sida.

Un mamut chiquitito se quería drogar. Probaba y probaba y no se podía drogar.

Un gato su amigo lo quiso ayudar. Y diez lineas de coca le hizo probar.

¿y qué pasó?.... Sobredosis. El mamut con sobredosis.

¿Y ahora, qué le paso?.... Se murió. El mamut se murió”.

(LG Prodcutions)


Ahí fue cuando caí en crisis. ¿Qué hacer con mi hijo?...

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No se entusiasmen los clínicos. Ni se crean que voy a abrir la asamblea de las interpretaciones. Dice Serrat: “Cada loco con su tema”. Y mi tema es otro. Mi tema se esta convirtiendo en un monotema, o más bien esta configurando un mundo no solo hegemónico con respecto al poder (digo con Murphy que hoy puede ser difícil saber quien tiene la razón, pero todos saben quien tiene el poder), un mundo no solo bipolar con respecto a las condiciones de vida (nos acercamos cada vez más a una dicotomía existencial – no frommniana por cierto – los que viven, y los que a duras penas existen). Mi monotema es el tema que configura un mundo “unicorde” (otro modo de decir global): que transcurre en una sola cuerda, en un solo ámbito: el mediático.

- II. Otras historias –

-

INFORMATIVOS TELECINCO. COM

Se llaman 'warfare puppetry' (muñecos de guerra) y están de moda en los mercados bajos de París. No son 'marines' ni 'guderian' franceses, sino Osama Bin Laden, Sadam Husein o terroristas chechenos. .., Los seis modelos existentes compiten a ver cuál es el más espeluznante: Osama Ben Laden haciendo la 'V' de victoria, un bebé kamikaze con una ristra de bombas en torno a su cuerpo, un miliciano checheno, barba prominente incluida, o Sadam Husein en pose de autoridad y levantando el brazo izquierdo para saludar a las multitudes. La caja en la que se venden estos muñecos tiene por fondo un mapa de Iraq, sobre la que avanzan tanques y helicópteros. En ella aparece escrito: "No recomendado para menores de tres años". Para atraer la atención de los pequeños, las efigies de estos poco recomendables personajes pueden moverse y agitar sus revólveres, bombas o armas sobre un zócalo iluminado. Los juguetes son vendidos a 6,95 euros en las calles de París. (Copyright © Europortal Jumpy España, S. A. 2004)

Ya dije en una ocasión que el famoso tango “Cambalache” de Santos Discépolo se quedó corto para poder ser cantado en el XXI. Las historias de Mamut son un pálido reflejo de las que día a día nos “regala” nuestra existencia. La “realidad actual” parece ser un orden subvertido de la que reconocemos como historia. Para que no me acusen de “proselitismo nacional chovinista” hago alianza con Frei Betto:

“Cuatro norteamericanos…poseen juntos una fortuna superior al PBI de 42 naciones con 600 millones de habitantes. En el Real Madrid, tres jugadores…reciben, juntos, salarios anuales de 42 millones de dólares, equivalente al presupuesto anual de la capital de El Salvador, con cerca de 1.8 millones de habitantes… Dos terceras partes de la población mundial -4 mil millones de personas- …ni siquiera disponen de alimentación en cantidad y calidad suficiente. En 1960 había en el mundo 1 rico por cada 30 pobres; hoy la proporción es de 1 a 80.…-por cierto aquí somos cerca de 300 personas ¿dónde están los 3,75 ricos que nos corresponden?. Otra vez la falacia “estadisticista”: el problema no es solo de cantidad, sino esencialmente de “distribución” - la publicidad invade nuestro universo psíquico, que llega a invertir la relación persona mercancía…El producto pasa a tener más valor que la persona…Un pequeño grupo de privilegiados … controla el juego de poder en este mundo en que la política es siempre dirigida por la economía” (Frei Betto “Cuatro Economías”)

Ahora sigo con Galeano

“El mundo está destinando 2.200 millones de dólares por día a la producción de muerte… Nueve días de gastos militares alcanzarían para dar comida, escuela y remedios a todos los niños que no tienen… Los cinco países que más armas fabrican y venden son los que gozan del derecho de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas” (Elogio del sentido común. Palabras dichas el 12 de mayo, en la apertura de los Diálogos del Fórum de Barcelona. Diario La Brecha. Montevideo, Uruguay)

Ahora son las Naciones Unidas quienes hablan. Doy sus cifras y valoraciones. “Saquen ustedes sus propias conclusiones”.

“Las funciones esenciales de las Naciones Unidas…tienen un presupuesto anual de 1.250 millones de dólares. Esta cifra representa aproximadamente el 4% del presupuesto anual del ayuntamiento de Nueva York, es casi 1.000 millones inferior al costo anual del Servicio de Bomberos de Tokio y 3.700 millones inferior al de la red de universidades pertenecientes al Estado de Nueva York… En todo el sistema de las Naciones Unidas trabajan 52.280 personas, que se reparten por el mundo entero… El número de personas que trabajan en McDonald's es tres veces superior, mientras que Disney World y Disneyland tienen 50.000 empleados…. Las Naciones Unidas …disponen de 4.600 millones de dólares al año para promover el desarrollo económico y social; esta cantidad, que equivale a 81 centavos por ser humano se emplea en asistir a los países en ámbitos como la salud, la sanidad, la agricultura, la distribución de alimentos, etc…La participación de los Estados Unidos en los gastos de mantenimiento de paz…representa menos del 0,2 % del presupuesto anual militar estadounidense”.

Y en medio de todo esto: la familia y nuestro inveterado y sempiterno deseo del bienestar familiar. Para algunos, ya desde el siglo antepasado, una utopía: claro destino, buena intensión, meta inalcanzable. Los más, así quiero creerlo, seguimos convencidos de que sí se puede. Más aún: es imprescindible lograrlo. Tenemos diversidad de caminos. Necesitamos unidad de esfuerzos. Eludir la no-opción que es el desespero.

“BATMAN ASALTA EL PALACIO DE BUCKINGHAM”

AFP. Pedro Alonso, EFE.

16 de Septiembre de 2004.

LONDRES, Inglaterra - Un activista disfrazado de "Batman" burló el lunes la seguridad y se coló en el Palacio de Buckingham, residencia oficial de la Reina Isabel II, para reivindicar los derechos de los padres separados. Hatch, que es decorador y se queja de no poder ver a sus dos hijos, pertenece a un grupo que defiende los derechos de los padres separados y que se ha hecho famoso en este país por sus actos de protesta extravagantes. El pasado mayo, un integrante de "Padres por la justicia" lanzó un globo lleno de polvo púrpura al primer ministro británico, Tony Blair, en el Parlamento, agresión que provocó la evacuación de la Cámara Baja por temor a que se tratase de un ataque químico. Este fin de semana, otro miembro de la organización permaneció 18 horas colgado de la enorme Noria del Milenio del Londres, a orillas del Río Támesis, que tuvo que cerrarse a los turistas. Un portavoz de Blair afirmó el lunes que las reivindicaciones de los padres separados responden a un asunto que suscita "grandes emociones y sensibilidades", pero dejó muy claro que actos como el Hatch "no ayudan a explicar cuál es la complejidad del problema".


EDITORIAL PRENSA ASTURIANA

09/10/2004 - Nº 693

UNA BRASILEÑA AHOGA A SUS DOS HIJOS PARA QUE EL PADRE NO LOS GOLPEASE

São Paulo

Una mujer brasileña ahogó en un tanque a sus dos hijos, de 2 y 3 años, presumiblemente para que no siguieran siendo víctimas de las palizas del padre. El doble parricidio ocurrió el lunes en una humilde barriada de la ciudad de Jacarei, en el interior del estado de São Paulo, según informó la Comisaría municipal, en donde la mujer se entregó poco después del crimen.

De acuerdo con las informaciones policiales, Cleusa Soares de Assis, de 26 años, esperó a que su marido saliera de casa rumbo al trabajo para ahogar a los menores, que aún estaban durmiendo. La mujer cargó a cada uno de sus hijos hasta un tanque con 200 litros de agua y los metió de cabeza en el recipiente hasta ahogarlos. Posteriormente dejó los cuerpos en sus camas y, tras bañarse y cambiarse de ropa, se dirigió a la Comisaría, donde se entregó.

No hay nada tan malo como para que no pueda haber algo peor: a la realidad real se le suma una realidad virtual que convoca execradamente en nombre, de la libertad y de los derechos, a un destino ajeno al de la familia, reproduciendo y hasta justificando los viejos paradigmas de la desigualdad de genero.

SPOT publicitario de televisión.

Una niña conversa en el comerdor de la casa con su madre:

Hija – “Mami ¿en dónde esta papá?”

Madre – “Papá. Papá…, papá esta en un lugar muy lejos. Pero vos no te preocupes porque el igual esta bien”.

Hija – “Y si yo le hablo.. ¿él no puede responder?”

Madre – “No mi amor. No. Él no puede”.

Hija – “Pero yo lo extraño a papá”.

Madre – “Yo también lo extraño”.

La camara abre el lente y se ve el padre, en el mismo salón, sentado a la misma mesa, leyendo el diario.

Hija – “Pero yo lo veo”.

Madre – “Yo también lo veo… pero no esta!”.

Aparece texto a toda pantalla:

VIVI EL MUNDIAL LAS 24 HORAS. LA NACIÓN: DIARIO DEL MUNDIAL.


SPOT publicitario de televisión.

Un joven ayuda a sus padres a hacer las maletas. Conversa con su madre:

- Madre: “¿Y vas a poder vivir solo?”

- Hijo: “Si ma… Ademas vamos a estar cerca ¿no?”

- Madre: “¿Es muy chiquito el departamento?”

- Hijo: “Si es chico”… pero no esta mal.

Abraza a la madre. Le da un beso. Llega el taxi. En ese momento el pone las maletas en manos del padre y dice: “Bueno, cuidense.. la dirección esta en la llave. Asi que no se pueden perder. Chao,nos vemos gente”.

Lanza a sus padres a la calle. Cierra la puerta tras de sí. Suspira. Pasa el pestillo.

Aparece texto:

NO HAY LUGAR COMO TU CASA.

SANYO. TECNOLOGÍA JAPONESA PARA SER VIVIDA.

Nos dicen que el mundo se nos está volviendo más interactivo. Lo que en este metalenguaje, que trae consigo implicitamente una recodificación de las palabras, significa que los niños viven amarrados a los videojuegos, los multimedia, la telemática, las decenas de canales de televisión, practican como deporte casero el zapping. Es un mundo que juega a borrar las diferencias subjetivas, las peculiaridades etáreas. La violencia es violencia para los pequeños y para los mayores. Al final el mundo “mediatico” es un discurso homogenizante que hace de la realidad mediática “el mundo virtual de todos”.

Hace ya bastante tiempo nos vienen preparando una muerte para el sujeto. El derrumbe del ruso-cialismo. Lacan y Foucault. La posmoderinidad. La interconcectividad administrada y amaestrada desde la misma filosofía, desde la misma ética de la segregación, del poder, del predominio. En todo caso, ahora hay una multiplicación del efecto de seducción por las capacidades de maniobras sustitutas del sujeto y supraeficientes. Pero más allá de preferencias, temores y rechazos, el asunto central es el del encuentro o la perdida de sí mismo, de la mismidad y la otredad, en este proceso que requiere de una geografía para su sujeto. Una geografía que permita la circunscripción al entorno intrasubjetivo en un laberinto ilusorio de alternativas pragmáticas que se confunden con alternativas existenciales. ¿Quién soy en el ciberespacio?, ¿dónde está mi cuerpo?. Los cuerpos se pierden en las fibras ópticas, son convertidos en una imagen (visual, auditiva, kinestésica) , y “toda imagen es una estratégia” (Debray R. 1995.p.131). La estrategia de la globalización. El crecimiento humano parece quedar atrapado en dos ejes fundamentales: información y globalización. La identidad, esa parábola que unifica en la mismidad y armoniza en la otredad, es puesta a andar por una autopista en la que no hay yo y otros. Solo cada uno de todos los yo. El otro es el yo virtual. Yo mismo que me desdoblo ante lo mío. Círculo potencialmente esquizodestructivo. En la interconectividad me hablo a mí mismo cual si hablara al y con otro. Siendo que para ser yo-otro tengo que dejar de ser yo-yo. Mi otro es quien está en el lugar de mi yo. Yo estoy en el lugar del otro.

Desde aquí somos convocados a preguntarnos: ¿De que familia se hablaría en ese mundo donde el otro es un desdoblamiento del yo? ¿Qué noción de familia cabría en la interconectividad? Seguramente alguna. No la familia humana. No la que nos reúne en este lugar.

- III. Transversalidad y diáspora mediáticas -

Hoy todos los eventos de la vida humana tienen una existencia “mediática”, pasan por una configuración “mediática”. Como nunca antes el mensaje es el medio. Somos apéndices de la “mediatización” (que cosas tiene la vida: desde la escuela histórico cultural nos apropiamos del concepto de mediatización para reservarlo a la fundamental acción de los instrumentos y los adultos en la construcción de la subjetividad. Ni Vygotsky, ni desde otro enfoque Piaget, ni Wallon, ni Bandura, previeron que la mediatización desbordaría los límites del factor de desarrollo para devenir peligro de involución).

Los medios intentan (¿acaso ya no lo son?) convertirse en el espacio de la verdad.

“…El efecto de realismo de la noticia televisiva (si recibo la noticia de que un avión se ha precipitado en el mar, es indudablemente cierta, de la misma forma que es verdad que veo las sandalias de los muertos flotar, y no importa si por casualidad son las sandalias de una catástrofe precedente, usadas como material de repertorio), hace que se sepa y se crea sólo aquello que dice la televisión”. (Eco H. 2004).

Esta tendencia viene reforzada por las acciones mediáticas “on line”, en tiempo real. Una comunicación “sincrónica”. Lo “on line” ha pasado a ser sinónimo de “verdad”. Pero la realidad esta escondida. Peor aún, esta siendo escondida. Esta siendo sustituida por la realidad mediática: la prensa, la radio, a “reina absoluta”: la televisión y los millones de computadores conectados en una “red de redes”. Los dueños del espacio audiovisual se perfilan como los constructores de la realidad, no en el sentido constructivista, sino maquiavélico.

“Los que controlan el mercado de producción y distribución de la información determinan antes de la publicación qué productos se producirán en masa, y por consiguiente, qué opiniones se introducirán oficialmente en el mercado de opinión” (John Kane. 1991)

“Si la información…está concentrada en pocas manos, va a beneficiar primordialmente, sino exclusivamente, a los dueños de esas fábricas de información… Lamentablemente, lo que existe ahora en el mundo industrializado es una concentración creciente de los medios de información…y eso es un peligro muy grande…porque implica alimentar a la gente con información unilateral, ocultándole la verdad, distrayéndola para mostrarle aspectos poco importantes de lo que en verdad sucede en el mundo” (Mario Bunge. “La concentración mediática, peligro para la democracia” – entrevista de Martha Paz. etcéter@. Noviembre 2003).

Mientras millones de seres humanos viven por debajo del umbral de pobreza, mientras extensos asentamientos humanos están desprovistos de las más elementales condiciones higiénicas, mientras la polarización neoliberal del mundo amenaza con la desaparición de la especie, la realidad mediática nos habla de otra realidad, nos convence de que “esa otra”, es la realidad. La táctica es la de siempre: de lo que no se habla no existe. Solo existe lo que las palabras dicen. Las palabras dicen lo que los medios dicen. Los medios no hablan por sí mismos. Los medios dicen lo que sus dueños dicen. Los dueños dicen lo que les conviene decir. Ilusiona es dominarás. Alucina y será feliz. Se ofertan alucinaciones, alucinógenos y alucinantes de todo tipo. Quién domina la comunicación domina la “verdad”.

Las contradicciones son evidentes. El mundo que miramos a través de la ventana no se parece al que miramos en los medios. Mientras la Iglesia condena el uso del preservativo aduciendo la defensa de la vida, la vida desaparece para decenas de miles de victimas del SIDA.

SPOT de bien público de televisión.

Se suceden imágenes de la Inquisición, de la segunda guerra mundial:

Después de siglos, la iglesia pidió perdón por la inquisición.

Después de décadas, la iglesia pidió perdón a los judios por haberse callado frente al facismo.

Cuanto va a tardar la iglesia en pedir perdón por las víctimas del SIDA.

PECADO ES NO USAR PRESERVATIVO.

LA INDUSTRIA DEL PORNO DE LOS ANGELES, MULTADA POR NO USAR CONDONES

Sábado, 18 septiembre 2004

IBLNEWS, AGENCIAS

El consejo para la salud y seguridad estatal multó a Evasive Angles y TTB Productions con 30.560 dólares cada una por rodar películas porno en las que dijo que expusieron a tres actores a ser infectados por VIH.

Fue la primera vez que la División californiana de Sanidad y Seguridad Ocupacional ha adoptado una acción reguladora contra la industria cinematográfica para adultos de Los Angeles, que genera miles de millones de dólares, y emplea a unas 6.000 personas en 200 productoras que ruedan docenas de películas y vídeos a la semana.

Los productores de porno se han resistido a las normas de uso obligatorio del condón alegando que los consumidores no querían ver sexo seguro. Pero la división para la seguridad laboral dijo que los actores porno tenían el mismo derecho a un entorno laboral seguro que empleados en negocios más convencionales, según informó Reuters.

Internet por su parte nos regala una “realidad virtual”, más que virtual, “virtualizada” en la que se mezclan con interés mercantil, el bien público y las estratagemas de mercado, el beneficio social con los intereses personales. Más virtual aún toda vez que se trata de un escenario al que acceden solo las minorías más o menos favorecidas, o al menos no desfavorecidas, por el sistema que discrimina a las grandes mayorías.

“Los redactores del informe 2001 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) afirman…que las redes tecnológicas están en vías de transformar el mapa del desarrollo y de crear las condiciones que permitan realizar en un periodo de diez años progresos que en el pasado habrían llevado varias generaciones…Pero…existe una línea de teléfono por cada dos habitantes en los países ricos contra una cada 15 en los países en vías de desarrollo y una cada 200 en los países menos desarrollados. La tercera parte de la humanidad aún no cuenta con electricidad, y qué decir de los índices de analfabetismo... La organización de la cumbre mundial de la sociedad de la información de Ginebra, en diciembre de 2003, avivó los enfrentamientos entre diferentes proyectos de sociedad…la lucha por el acceso universal al ciberespacio en el marco de una infoética y del respeto a la diversidad cultural lingüística, para evitar que la globalización económica sea culturalmente empobrecedora, desigual e injusta” (Armand Mattelart “Comunicación, poderes, resistencias”. Cumbre mundial sobre la sociedad de la información. Etceter@ Noviembre 2003).

Todo queda impactado por los medios - que cosas tiene la vida. El socialismo conjuntivamente era tildado de estandarizante, de buscar un malsano sometimiento de las partes al todo, de diluir al individuo en el proyecto de la masa. ¿Será que la globalización ciberespacial en una forma de pseudosocialismo digital? - La “comunicación” – quien sabe si sería más adecuado hablar de la “incomunicación” – atraviesa todo el espectro de la vida de la sociedad y de la de las personas en particular. De una u otra manera, pero “nadie se salva del pie forzado” (Silvio Rodríguez). Una vez más recuerdo a Debray: “los valores asimilados hoy por los alumnos pasan por la televisión, la música, la radio, la moda, la publicidad, más que por la escuela y la familia” (Debray R. 1995. El estado seductor. Las revoluciones mediológicas del poder. Buenos Aires. Manantial. p. 85). Más que la familia!

La realidad se mezcla con la ficción, la ciencia con la especulación, la razón con el absurdo. Entre Spielberg e Internet llegamos a creer que todo es posible. Es igual si hablamos de un dinosaurio o de un mamut. Conservamos la capacidad de maravillarnos, pero ya casi nada nos sorprende. Y no vayamos a culpar a la ingenieria genética por el show. Lo hacedores del show son los medios de comunicación, extendidos hoy hasta “más allá del principio del placer” y de la realidad. La realidad se presenta como “mediática”. Los medios “informan” sobre la realidad que ellos mismos generan. Una suerte de “egocentrismo comunicativo mediático”. La información alucina al conocimiento, pretende usurpar su lugar. La información juega a ser el conocimiento. El conocimiento son los medios de información. La transculturación es apenas un proceso ingenuamente inocuo. Ahora se trata de “hipnosis social mediática”. Como dice Alfredo Grande, psicoanalista implicado y amigo, “el sujeto no percibe mediatización corporal ni cultural. El objeto aparece “mágicamente”, porque no hay conciencia del proceso de producción histórica que lo generó. Se pasa de la contingencia del objeto al objeto fetichizado...toda la subjetividad pasa de ser un block maravilloso, a convertirse en una pizarrita siniestra, donde los verdaderos monitores a color de los sistemas informáticos son las personas. Trasmutadas previamente en terminales de computadoras”. (Grande A.1996.p.207).

- IV. El bienestar familiar -

“Mierda, cáncer, cirrosis, SIDA, sobredosis”. Una buena definición de los problemas que enfrenta la familia hoy y que se relacionan con “droga”, “sexo irresponsable”, “alcoholismo”, “tabaquismo”, “semianalfabetismo” y sobre todo: “no tener a dónde volar”, no poder escaparse de un mundo que a fuer de ser globalizado y hegemónico disemina “hasta el infinito y más allá” toda su violencia, su inequidad, sus enfermedades, grotescamente disfrazadas de democracia, libertad y desarrollo. La comunicación es un campo de batalla esencial en la lucha por el bienestar familiar. Auque no su causa.

“El hecho de que en el mundo virtual hay inequidades absolutas entre naciones ricas y pobres difícilmente resulta sorpresivo; sería ingenuo esperar otra cosa en vista de las disparidades sustanciales en cualquier otra dimensión de la vida desde la atención a la salud y la nutrición hasta la educación y la longevidad. A pesar de las muy exageradas esperanzas de algunos ciber-optimistas, la Internet no va a erradicar súbitamente los fundamentales y desatendidos problemas de las enfermedades, la deuda y la marginación que enfrentan los países en desarrollo” (Norris P. 2001, p. 49)

Internet se convierte en una suerte de “diáspora mediática”, un territorio en el que todo parece posible y todo el mundo es nadie (un “password”, un “login”, un “chickname”). La “comunicación anticomunicativa.” En la red de redes “...no es el pueblo o el grupo familiar amplio, ni siquiera la familia nuclear o la pareja, lo que constituye la célula básica de la sociedad, sino el individuo...la mayoría de los lugares y tiempos de la vida colectiva van desapareciendo...la vida social se reduce a una circulación cotidiana entre dos polos: el trabajo y la casa... las nuevas tecnologías de la información también se proponen invadir el domicilio, tanto para actividades de compra, como de entretenimiento o incluso de trabajo...el domicilio se convertirá en una especie de terminal global de información y comunicación” (Mercier P.A., Plassard F., Scardigli V. 1985. pp-52-53). “Internet se introduce poco a poco en nuestra vida, y las previsiones es que su presencia sea cada día mayor. Es por tanto necesario que nos anticipemos y aprendamos lo máximo posible sobre como Internet puede tener un impacto negativo en nuestro bienestar psicológico, no solo desde el punto de vista de la adicción, sino también de los cambios personales y sociales que puede traernos la llegada del mundo virtual” (Nacho Madrid López. En: ciberpsicologia@psicologia-online.com).

No es posible negar las evidencias: nuestras prácticas asociadas al bienestar familiar están atravesadas por la comunicación. Esto no es una novedad. Ya lo sabíamos desde hace muchos años. Pero ahora el concepto tiene varios apellidos: comunicación social, comunicación global, comunicación mundializada, comunicación virtual, comunicación alucinante. La noción de transversalidad sale de sus recintos particulares y dibuja “la totalidad de procesos, situaciones y tensiones que conforman la realidad,…se presenta como un instrumento conceptual y epistemológico que nos ayuda a explicar y entender la compleja producción social del conocimiento y la dinámica social en los distintos contextos históricos” (I Jornada sobre Transversalidad. 1995).

Las familias responsables se preocupan por la desenfrenada relación de sus hijos con el “ciberespacio” por el “espacio mediático”: la realidad en pantallas. Por momentos parece que el control escapa a sus posibilidades. El empeño de los profesionales es inapreciable. Desde los medios y con los medios se busca una orientación a la familia.

La American Academy of Child & Adolescent Psychiatry dice: “Los padres deben de asegurarse que sus hijos tengan experiencias positivas con la televisión. Los padres pueden ayudar…Poniendo límites a la cantidad de tiempo que pasan ante la televisión (a diario y por semana). Apagando la televisión durante las horas de las comidas en familia y del tiempo de estudio. Apagando los programas que no les parezcan apropiados para su niño. Además, los padres pueden ayudar haciendo lo siguiente: no permita a los niños mirar televisión por horas de corrido, sino que ayúdelos a seleccionar programas individuales…Establezcan ciertos períodos cuando el televisor esté apagado. Las horas de estudio deben dedicarse al aprendizaje, no son para sentarse frente a la televisión mientras tratan de hacer la tarea. Las horas de las comidas son tiempo para conversar con otros miembros de la familia y no para mirar la televisión” (American Academy of Child & Adolescent Psychiatry “Los niños y la television” No. 54. Revisado 03/01)

Pero la familia como núcleo (como grupo) y sus miembros (como individuos) son “target” no solo de acciones educativas, sino también antieducativas. El mundo comunicacional, mediático, el universo audiovisual de nuestros niños y jóvenes, de las poblaciones a las que debemos nuestra acción responsable existe y sus niveles de “impertinencia” (agresividad, compulsividad y seducción de sus mensajes) es alto. Consume muchos de nuestros esfuerzos, se convierte en un “enemigo” a vencer (no sin dificultades) que se empeña en dominar a su antojo. Si alguien lo duda le recuerdo una experiencia funesta de “comunicación publicitaria”:

“La renovación del mercado radica casi por completo en fumadores de 18 años. No más de 5% de los fumadores comienzan luego de los 24% años. La lealtad a la marca de los fumadores de 18 años sobrepasa en una gran margen cualquier tendencia con la edad a cambiar de marca” (Fumadores Adultos Jóvenes : Estrategias y Oportunidades, Compañía Tabacalera R.J. Reynolds, 29 Febrero 1984).

" …la mayoría de los casos, los esfuerzos reales para aprender a fumar ocurren entre las edades de 12 y 13 años…El adolescente busca demostrar su nueva urgencia de independencia por medio de un símbolo, y los cigarrillos representan ese símbolo ya que se encuentran asociados a la etapa adulta y a la vez los adultos buscan negárselos a los jóvenes" ("Proyecto 16". Kwechansky Marketing Research Inc, Informe para Imperial Tobacco Limited. 18 de octubre 1997).

El resultado de estas “estrategias de comunicación” es conocido:

EL TABACO MATA aproximadamente a 3 MILLONES y MEDIO de personas cada año

aproximadamente a 10,000 PERSONAS cada día.

100,000 NIÑOS y JÓVENES por día se convierten en fumadores.

Al mismo tiempo, no se puede perder de vista algo esencial: el problema no es el medio, sino el uso que ciertas personas hacen de el. El problema no es, lo he dicho en múltiples oportunidades, la comunicación, sino los comunicadores. Es cierto que con Internet, por solo poner un ejemplo, ha debutado una nueva adicción: la adicción a Internet. Pero las adicciones existían antes de Internet y el problema esencial nunca ha sido “a qué se es adicto” sino “estar adicto” (conozco perfectamente las reglas del español, pero me niego a admitir que se “es” adicto. Adicto solo es está, con lo que queda claro que es un transitorio de recuperación posible) . Claro que hay “páginas webs” producidas más que por internautas, por “delirantes”. Es cierto que hay páginas nada profesionales, con más sabor a “shopping center” que a cualquier otra cosa. Pero el centro estructurante es, como en todo, el comunicador. De modo que toda la “degradación” y “perversidad” posibles existirán sobre todo y mayoritariamente si el “espacio” queda en manos de los “comerciantes de ilusiones”, de los inescrupulosos aprovechadores de la “esperanza humana”.

La realidad virtual no estaba ni pensada en los trabajos ni de Freud, ni de Lacán, ni de Watson ni de Skinner. Ni por asomo se la imaginó Rogers. Lazarus, dicen, que ni veía la televisión. Quién sabe cuanto más hubiesen escrito mucho de los pioneros de la Psicología de haber tenido una “Pentium 4” y acceso a Internet por fibra óptica. Es un mundo nuevo para nosotros. Un mundo que se nos presenta como propenso a la “involución personal” precisamente por estar plagado de artificios comerciales, de instrumentos de control y desafueros. Es cierto. Pero, como en casi todo: el hombre “solamente trabajando con el diablo…podrá acabar del lado de Dios y crear el bien” (Berman). Habrá que balancear los “pro” y los “contra”. No como tarea para mañana, sino para hoy. Habrá cuestiones que resolver de suma importancia: ¿Cómo mediatizar el mundo mediático que se impone a nuestras familias? ¿qué acciones profesionales son posibles y en qué condiciones? En realidad por ahora Internet sobre todo lo que hace es llevar al mundo mediático los problemas que ya tenemos como profesión, como prácticas sociales, como gremios. Si la comunicación es el eje transversal de nuestras prácticas, la diáspora de la red de redes no será una razón suficiente para que renunciemos a ser “psicólogos” (psiquiatras, trabajadores psicosociales, en una palabra profesionales “psi”). El escenario es nuevo para nosotros. Quizás muchos piensen que es mejor actuar con cautela, que es prematuro. Puede ser. Solo que saber cuando es demasiado pronto no significa saber cuando será demasiado tarde.

- VI. Otra comunicación es posible -

Otra comunicación es posible. Hablo de otra comunicación, una que persigue “ayudar, orientar, educar, prevenir, concienciar en lo que a valores esenciales, comportamientos sanos y cívicos, defensa de la cultura, soberanía e independencia, asimilación de derechos y deberes ciudadanos se trata”, hablamos de una comunicación de bien público. Hay caminos ya señalados y ampliamente fundamentado.

“La comunicación puesta a trabajar a favor de los demás, es una herramienta incomparable… Crea una mayor conciencia social sobre lo que afecta a toda la comunidad… la faceta más noble y altruista de la comunicación, el bien público, está jalonada de mensajes dirigidos a encausar o resaltar hábitos, usos y pensamientos de la comunidad…nucleados generosamente con un objetivo básico, crear ideas fuerza para que los grupos sociales descubran sus males y busquen aliviar sus consecuencias”. (Consejo Publicitario Argentino).

La comunicación puede ser (de hecho es) un bien público. La comunicación puede aportar beneficios sustanciales al progreso social, al mejoramiento del ser humano, al desarrollo de habilidades sociales. La comunicación nos acerca al sueño de al menos acciones de educación más extensivas y preventivas. La comunicación puede ser trinchera de la defensa de la cultura, de la soberanía. La comunicación puede ser un multiplicador de “los panes y los peces” que alimentan el alma humana. La comunicación puede ser instrumento de denuncia, de combate. La comunicación social, la buena comunicación, puede y ha de ser un aliado del bienestar familiar. De la construcción y el reforzamiento de los valores esenciales de lo humano, de los que se hace la familia.

Porque “otro mundo es posible” y esa posibilidad pasa por un cambio en el modelo comunicativo imperante en el mundo se alzan las alternativas: “la crítica del sistema mediático se ha convertido en un frente de lucha prioritario para los movimientos sociales… Frente al poder de los medios de comunicación, hay que instaurar un contra-poder del ciudadano, un «quinto poder» para múltiples modalidades de acción” (Bernard Cassen). “no digo que sea lo único que habría que hacer. Pero…se necesitaría un consejo superior del audiovisual, que vigile que se cumplan algunas reglas de coexistencia pacífica y democrática” (Armand Mattelart). Hasta un Observatorio internacional de los medios de comunicación (Media Watch Global), se propuso en Porto Alegre, que apoyará otra “red de redes” de Observatorios nacionales de los medios de comunicación como, el creado en Francia, en septiembre del 2003. Más esencialmente: “Un nuevo orden mundial de la información y las comunicaciones, es necesidad impostergable que requiere impulsar una revolución educativa internacional. Es posible eliminar el analfabetismo y llevar la enseñanza hasta el sexto grado a quienes carecen de ella en todo el mundo. El gasto total para realizarlo sería menos que el 0,004 por ciento del Producto Interno Bruto de los países desarrollados de la OCDE, en un año” (Ricardo Alarcón). Algo similar había dicho Passeron: “ninguna innovación tecnológica pudo jamás superar, por virtud exclusiva del medio, las desigualdades culturales producidas y reproducidas por el juego bien engrasado de las estructuras y de las jerarquías sociales: las características técnicas de un medio de comunicación no predeterminan jamás sus efectos sociales al punto de descartar los efectos que dependen de las relaciones sociales que se encuentran en el origen de la utilización de esta técnica” (Passeron J.C.1982. pp 46-47).

- VII. En el camino de una “familia crítica” -

Nadie duda hoy de que el impacto mediático sobre la sociedad, la globalización, internet, demandan la formación de un “sujeto crítico”, un consumidor con capacidad reforzada de anticiparse a los efectos del discurso omnipotente sea este de la televisión, del cine, de la radio o de la red de redes. Defiendo la idea de una “familia crítica”, una cultura familiar crítica del consumo mediático. Allí hoy se juega buena parte de lo que tenemos que hacer en materia de orientación, formación y educación. Hasta allí tiene también que llegar nuestra influencia educativa. No creo en la solución de satanizar dogmáticamente los medios y convertirlos en el “oscuro objeto del deseo”. Si asumimos que educar es preparar hombres y mujeres para la vida, entonces estamos responsabilizados con ayudar a nuestras familias a vivir creativamente la realidad. No dictaminar modos de consumir la mediatización, sino orientar para que el modo en que decidan hacerlo sea potenciador, al menos no obstaculizador, de su desarrollo.

Una “familia crítica” no es mucho más que aquella que piensa en los caminos por los que conducir su consumo mediático, que pone en la distancia los modelos “sugeridos” y decide en pro de su placer, de su felicidad en consistencia con su saber y sus argumentos de vida. Una familia implicada con sus decisiones, que evalúa qué, dónde, con quién, para qué, antes de encender el primer equipo, antes de llegar al salón. Se resiste a ser una marioneta de las pretensiones de otros y a participar de un juego que le arrebata su derecho a la opción.

“Estimule discusiones con sus hijos sobre lo que están viendo mientras miran programas juntos. Señáleles el comportamiento positivo como la cooperación, la amistad y el interés por otros. Mientras están mirando, hágale conexiones con la historia, libros, lugares de interés y eventos personales. Hábleles de sus valores personales y familiares y cómo se relacionan con lo que están viendo en el programa. Pídale a los niños que comparen lo que están viendo con eventos reales. Déjeles saber las verdaderas consecuencias de la violencia. Discuta con ellos el papel de la publicidad y su influencia en lo que se compra. Estimule a su niño para que se envuelva en pasatiempos, deportes y con amigos de su misma edad. Con la orientación apropiada, su hijo puede aprender a usar la televisión de una manera saludable y positiva”. (American Academy of Child & Adolescent Psychiatry “Los niños y la television” No. 54. Revisado 03/01)

Una familia que sabe a dónde va y cómo regresará, sabe, al decir de Jean-Claude Carriere “lo que no se ve, lo que no se oye, lo que no esta” a la vista de todos. Es crítica no para censurar, sino para seleccionar mejor y para definir los límites de su acercamiento a un modelo de consumo mediático. Como todo acto humano el consumo mediático ha de ser intencional, no porque contenga una intención abstracta sino porque es intención de un sujeto: la familia.

No es una utopía futurista lo que propongo. Mucho menos una cruzada “contra los demonios”. Nada es perfecto. Todo es perfectible. Los medios son probablemente más que una posibilidad, una necesidad.

Nuevos hábitos tendrán que ser construidos y consolidados. Necesitamos “una asimilación productiva, una internacionalización propia sin renuncias, un participar del mundo sin diluirnos ni ser subsumidos”. Tenemos que aprender y enseñar a vivir en un mundo “mass mediático” sin ser “mas-s absorbidos”. Ser capaces de no tener que “censurar” cuando arriba el sin remedio lo que puede ser “de otro modo” y ser otra razón más para la felicidad. No comparto en modo alguno el facilismo de las decisiones por el principio del “se acabó porque aquí mando yo”. Tampoco las prácticas del “corte por lo sano” en ninguna de sus múltiples extensiones infelices. No quisiera tampoco que algún descendiente trasnochado del Papa Gregorio o del malsano administrador Torquemada tomara mis palabra como justificaciones conceptuales de la eliminación física en las casas de las computadoras, los televisores, etc. El camino no es la prohibición. La prohibición es un acto unilateral, no necesariamente comprensivo (ni comprensible). La prohibición no es una acción educativa. La irracionalidad es el sustento de tales estilos comportamentales. Yo, por el contrario, estoy abogando por la racionalidad, por el principio del análisis crítico productivo, por la generación de un grupo familiar consumidor racional y crítico, sin que renuncie al deseo, al gusto, al placer. La lucha contra el placer es una batalla perdida. El asunto no es de quitar, sino de dar. Dar otra alternativa.

La táctica de la “familia crítica” se inscribe en la estrategia general del “consumo inteligente”. Es un llamado a la educación en el sentido más estricto del término. Pero, paralelamente, como señalé más arriba, habría que montar una estrategia de consumo. Es aquí entonces donde necesitamos pensar muy creativa y desprejuiciadamente. La tesis ya esta definida: otra comunicación es posible. El modelo de comunicación que ha impuesto el sistema de consumo no tiene porque ser la única respuesta a necesidades y expectativas reales y loables de las personas. Parafraseando una expresión cubana de los tempranos setenta, de lo que se trata es de “vaciar el símbolo”. Construir nuestra alternativa.

Entonces el asunto es Educación. Educación de los que tienen que ver con la construcción de espacios mediáticos. Que aboguemos por una “familia crítica” no nos exime de una construcción crítica de nuestros productos mediáticos. Educación de padres y madres para mediatizar efectivamente el consumo mediático de los miembros más pequeños de la familia. Educación de nosotros los profesionales para poder trasladar nuestro espacio de operaciones a un mundo del que habitualmente no somos más que consumidores y críticos. Así como otra Educación es posible, así también otra comunicación es posible. Como no ha de serlo en este continente en el que los sueños a fuer de soñarse entre todos terminan siendo realidades.

Bibliografía

1. Debray R. (1995) El Estado seductor. Las revoluciones mediológicas del poder. Buenos Aires. Manantial.

2. Eco H. (2004) "A un régimen mediático no le hace falta meter en la cárcel a sus opositores, los reduce al silencio". El País. 28 Enero/.

3. Grande A. (1996) El Edipo después del Edipo. Agentina. Editorial Topía.

4. John Kane (1991) “La democracia y los medios de comunicación”. Revista Internacional de Ciencias Sociales129. UNESCO.

5. Mercier P.A., Plassard F., Scardigli V. (1985). La sociedad digital. Las nuevas tecnologías en el futuro cotidiano. Barcelona. Editorial Ariel s.a.

6. Norris P. (2001) Digital Divide. Civic Engagement, Information Poverty, and the Internet Worldwide. Cambridge University Press.

7. Passeron J.C.(1982) Images en bibliothéque, images de bibliotheques. París. Document du Gides. p.46-47.